{regina es mi norte}
No, los elefantes no olvidan. Por eso sus patas son planas, de tanto aguantar el peso de sus memorias. Y cuando se cansan, y el peso que deben aguantar sus patas se hace insoportable, se sientan a un lado del camino y hacen lo mejor que saben hacer: Recordar.
… Pero cuando los elefantes se agobian de su memoria eidética y la melancolía que arrastran es más larga que sus trompas, sacuden sus enormes orejas para ventilar los malos recuerdos. Porque al fin y al cabo, las buenas experiencias son las únicas que valen la pena llevar a cuestas.
Y es que tristemente, la verdadera maldición de los paquidermos radica en que los elefantes perdonan… pero jamás olvidan.
Para Soraya.
(Esto de rebloguearse algo que uno mismo escribió debe ir en contra de las normas de etiqueta del Tumblr, pero me pareció conveniente)
“Porque al fin y al cabo, las buenas experiencias son las únicas que valen la pena llevar a cuestas.”
“Porque al fin y al cabo, las buenas experiencias son las únicas que valen la pena llevar a cuestas.”
“Porque al fin y al cabo, las buenas experiencias son las únicas que valen la pena llevar a cuestas.”
“perdón por repetir pero así lo recordarán— Marge Simpson”
Awwwwwwwww
OMGGGGGGGGG!! lofffff!! miranos.. juntitas desde bebés <3
te quiero :)
(Source: imgfavepopular, via warupe)